Fumar no solo aumenta el riesgo de padecer problemas de salud como enfermedades del corazón y arterias obstruidas, sino que también está estrechamente vinculado con el ictus. El riesgo depende de muchos factores, desde el género a la posición económica. A continuación se indican algunos hechos sorprendentes sobre el tabaquismo y el ictus:

  1. Un fumador tiene entre 3 y 4 veces más probabilidades de sufrir un ictus

¿Sabía que la probabilidad de morir de un fumador es del triple en las edades comprendidas entre 45 y 64 años, y del doble en las edades comprendidas entre 65 y 84 años que la de un no fumador? Dejar de fumar reduce drásticamente estas estadísticas, aunque todo depende del tiempo que se haya dejado de fumar (1, 2).

  1. Si usted fuma, tiene el doble de probabilidades de morir de un ictus

La probabilidad de morir de ictus varía mucho dependiendo del lugar de Europa en el que se viva, lo que en parte se debe a las enormes diferencias existentes en los servicios de asistencia al ictus disponibles (3). Al margen de esto, los estudios muestran que el riesgo de sufrir un ictus de las personas que optan por fumar es de casi el doble de quienes no lo hacen y su probabilidad de morir por ello también se duplica (4).

  1. Hasta un 10% de los casos de ictus en todo el mundo están provocados por el tabaquismo

Según la Organización Mundial de la Salud, el tabaquismo es responsable de alrededor del 10 % de las enfermedades cardiovasculares en todo el mundo. Se estima que en 2008 la prevalencia global de tabaquismo en la zona europea alcanzó un máximo de casi el 29 % (5). Afortunadamente, la tasa de mortalidad en Europa ha caído significativamente en los dos últimos años, aunque el número de personas que viven con discapacidades derivadas del ictus sigue siendo un problema enorme (6).

  1. Hasta un 75% de ciertos grupos de bajos ingresos fuma

Independientemente del lugar del mundo en que se viva, la prevalencia del tabaquismo alcanza un máximo entre las personas de bajos ingresos. En algunas de las regiones más pobres del Reino Unido, se han observado unas tasas de tabaquismo del 75 % (7). En muchos países del mundo, la probabilidad de que un pobre fume es de más de 2,5 veces la de un rico y, por supuesto, las comunidades más pobres son las que peor acceso tienen a la asistencia por ictus (8).

  1. En el caso de los fumadores pasivos, el riesgo de ictus también es de casi el doble

Incluso la exposición al humo del tabaco en casa o en el trabajo supone un factor de riesgo de ictus. Según un estudio, incluso puede equivaler a fumar activamente, lo que supone una duplicación del riesgo. Una investigación llevada a cabo entre personas que viven con parejas que fuman detectó que las probabilidades de un primer ictus aumentaban en el caso de los exfumadores y de los no fumadores expuestos al humo ajeno (1).

  1. El tabaco contiene más de 4.000 sustancias químicas

Todos hemos visto esas espeluznantes imágenes de pulmones cubiertos de alquitrán. Pues bien, imagine lo que este tabaco tóxico le estará haciendo a su cerebro. El humo del tabaco contiene más de 4.000 sustancias químicas, incluidos metales pesados y otras sustancias tóxicas que promueven la generación de «radicales libres». Con el tiempo, esto puede provocar una inflamación del cerebro que desemboque en un ictus (1).

  1. Hasta una cuarta parte de todos los ictus son atribuibles directamente al humo del tabaco

Las investigaciones sugieren que los ictus provocados directamente por el consumo de tabaco podrían suponer una cuarta parte de todos los ictus registrados (1). Si se tiene en cuenta que la estimación del coste total del ictus en Europa es de 45.000 millones de euros, no es difícil imaginarse el ahorro que supondría para los presupuestos sanitarios si todos dejáramos de fumar (6).

  1. Diez factores de riesgo modificables son responsables de alrededor del 90% del riesgo de ictus

Además de una dieta inadecuada, la hipertensión arterial, la obesidad, el sedentarismo, el consumo excesivo de alcohol, el colesterol alto, las enfermedades cardíacas y la depresión, el tabaquismo es uno de los diez factores asociados al ictus. Lo bueno es que todas esas cosas pueden cambiarse. Deje de fumar y casi con toda seguridad reducirá su riesgo de ictus (9).

Referencias:

  1. Reena S. Shah, John W Cole. (2010). Smoking and stroke: the more you smoke the more you stroke. Expert Rev Cardiovasc Ther., 8 (7): 917-932. Doi: 10.1586/erc.10.56.
  2. Kawachi I, Colditz GA, Stampfer MJ, Willett WC, Manson J e, Rosner B, et al. (1993). Smoking cessation in relation to total mortality rates in women. A prospective cohort study. Ann Intern Med., 9(0):992-1000.
  3. https://www.stroke.org.uk/what-is-stroke/what-can-i-do-to-reduce-my-risk/stop-smoking?gclid=CjwKCAjw-8nbBRBnEiwAqWt1zSp6hIexSmh9Eq2GaKs2t9t641T7X2bo60aQLOUHUGv2UVL4wMaAThoC7hcQAvD_BwE [Accedido en agosto de 2018]
  4. James F. Meschia, MD et al. (2014). Guidelines for the Primary Prevention of Stroke. A statement for healthcare professionals from the American Heart Association/American Stroke Association. DOI: 10.1161/STR.0000000000000046. Stroke, 45: 3754-3832.
  5. Thun MJ, Apicella LF, Henley SJ. (2000). Smoking vs other risk factors as the
    cause of smoking-attributable deaths: confounding in the courtroom. JAMA, 284:706–712
  6. https://www.stroke.org.uk/sites/default/files/the_burden_of_stroke_in_europe_-_challenges_for_policy_makers.pdf
  7. Marsh A, Mckay, S. Poor smokers. London; Policy Studies Institute: 1994.
  8. Ahmad Reza Hosseinpoor, Lucy Anne Parker, Edouard Tursan d/Espaignet, Somnath Chatterji. (2012). Socioeconomic Inequality in Smoking in Low-income and Middle-income Countries: Results from the World Health Survey, Doi: 10.1371/journal.pone.0042843
  9. Xianwei Zeng, Aijun Deng, Yi Ding. The INTERSTROKE study on risk factors for stroke. Doi: https://doi.org/10/1016/S0140-6736 (16) 32620-4
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