Algunas personas tienen un latido irregular y, con frecuencia, acelerado, que se conoce como fibrilación auricular y que las hace más propensas a sufrir un ictus. Esta enfermedad suele estar asociada a otras enfermedades que afectan al corazón, como la hipertensión arterial, la cardiopatía isquémica, unas válvulas cardíacas anómalas o un corazón que no funciona correctamente. (1)

¿Con qué frecuencia se da un latido irregular?

Aproximadamente una entre doscientas personas en todo el mundo tiene un corazón que no late a un ritmo constante normal. Es más habitual en las personas mayores, en las mujeres y en quienes padecen sobrepeso o tienen un historial familiar de enfermedades cardíacas. Se calcula que el 25 % de las personas de 40 o más años desarrollarán esta enfermedad a lo largo de sus vidas. (1) El Burden of Stroke Report (informe sobre la carga que supone el ictus) sugiere que el número total de personas afectadas se elevará a 17,9 millones en 2060. (2)

¿Cuáles son los síntomas de un latido irregular del corazón?

Algunas personas no tienen ningún síntoma y no son conscientes de su condición hasta que esta sale a la luz en un examen médico. Otras pueden sentir palpitaciones (como un golpeteo o aleteo), respiración entrecortada, dolor de pecho, cansancio extremo, debilidad general, mareo y confusión. (3, 4)

¿Cuál es la causa de un latido irregular del corazón?

Un corazón que no late como debe puede deberse a varios factores. Puede que solo se deba al envejecimiento, a un aumento del estrés, (5) al tabaco o a un consumo excesivo de alcohol o cafeína. Algunas enfermedades ya existentes también están asociadas a la fibrilación auricular, como la hipertensión arterial, la apnea del sueño (cuando se deja de respirar mientras se duerme), enfermedades agudas (como la neumonía), problemas de tiroides o un fallo, lesión o enfermedad cardíacos. (3, 5, 6, 7)

¿Cómo puede derivar en un ictus?

Cuando las dos cámaras superiores del corazón (aurículas) dejan de estar sincronizadas con las dos cámaras inferiores (ventrículos), se provoca un latido irregular (fibrilación auricular) que puede dar lugar a coágulos. Estos coágulos pueden llegar a los vasos sanguíneos del cerebro y provocar un ictus. (8) Se calcula que un latido anómalo puede hacer que una persona tenga entre tres y cinco veces más probabilidades de sufrir un ictus. También está asociado a ictus más graves, lo que eleva la probabilidad de muerte y discapacidad. (2)

¿Cómo se diagnostica y trata un latido irregular del corazón?

Se adhieren sensores a la piel para comprobar el ritmo cardíaco y la actividad eléctrica. Esto se denomina electrocardiograma (ECG). Si se le detecta un latido irregular, se le prescribirá medicación y otras intervenciones para intentar modificar el patrón del latido. (1, 8)

Si ha estado notando problemas durante más de 24 horas, el riesgo de ictus es mayor y puede que le administren un medicamento anticoagulante como la warfarina. Estos fármacos impiden que la sangre forme coágulos que puedan llegar al cerebro y provocar un ictus. (1, 8)

¿Se puede prevenir un latido irregular del corazón?

En la actualidad se recomiendan terapias a base de anticoagulantes orales (fármacos que se toman por la boca), ya que se considera que son las más efectivas para prevenir un ictus por FA. De hecho, pueden reducir el riesgo en dos tercios o incluso más. Entre dichos fármacos se incluyen los antagonistas de la vitamina K (los AVK), que influyen en la forma en que el hígado usa la vitamina K para regular la coagulación de la sangre, y los no antagonistas de la vitamina K (los NACO), que funcionan de distinta manera para evitar la coagulación de la sangre (9).

Además de tomar medicamentos anticoagulantes, otra forma de reducir la probabilidad de desarrollar un latido irregular del corazón, que se sabe que es un factor de riesgo del ictus, consiste en llevar un estilo de vida saludable. Esto incluye seguir una dieta abundante en fruta y verdura, practicar al menos 30 minutos de ejercicio diarios y reducir la cafeína, el alcohol y el estrés. (3)

Referencias:

  1. [Guideline] January CT, Wann LS, Alpert JS, et al, for the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Practice Guidelines. 2014 AHA/ACC/HRS guideline for the management of patients with atrial fibrillation: a report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Practice Guidelines and the Heart Rhythm Society. J Am Coll Cardiol. 2014 Dec 2. 64 (21):e1-76
  2. https://www.strokeeurope.eu/downloads/TheBurdenOfStrokeInEuropeReport.pdf
  3. Ferrari R, Bertini M, Blomstrom-Lundqvist C, et al. An update on atrial fibrillation in 2014: from pathophysiology to treatment. Int J Cardiol. 2016 Jan 15. 203:22-9.
  4. https://www.world-stroke.org/images/atrial_fibrillation_PS_web.pdf
  5. Kirchhof P, Benussi S, Kotecha D, et al. 2016. 2016 ESC guidelines for the management of atrial fibrillation developed in collaboration with EACTS. European Heart Journal 37(38):2893-962
  6. Mozaffarian D, Benjamin EJ, Go AS, et al, for the Writing Group Members, American Heart Association Statistics Committee., et al. Executive summary: heart disease and stroke statistics–2016 update: a report from the American Heart Association. Circulation. 2016 Jan 26. 133 (4):447-54.
  7. Lloyd-Jones DM, Wang TJ, Leip EP, et al. Lifetime risk for development of atrial fibrillation: the Framingham Heart Study. Circulation. 2004 Aug 31. 110 (9):1042-6.
  8. https://www.stroke.org.uk/resources/atrial-fibrillation-af-and-stroke?gclid=CjwKCAjwkYDbBRB6EiwAR0T_-nqY4WUM0ADdzhQq6GBKGn1Pvu6opS1hzVQrf_2nrc3-4mi0nvI1aBoC_34QAvD_BwE
  9. AF association, SAFE et al. Oral Anticoagulant Therapy Booklet https://www.heartrhythmalliance.org/afa/uk/booklets
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